Reto para este tiempo de Cuaresma y para interiorizar el microobjetivo del mes. 

Alguien dijo alguna vez “El perdón cae como lluvia suave desde el cielo a la tierra. Es dos veces bendito; bendice al que lo da y al que lo recibe” (William Shakespeare). Y así, también ahora en el colegio, estamos en tiempo de perdonar y de ser perdonados. No solo por vivenciar el microobjetivo del mes sino porque también estamos en Cuaresma. 

A veces, algo tan sencillo supone un esfuerzo enorme y puede que, en parte, sea por no haber practicado lo suficiente. Es por ello, por lo que desde hace un tiempo, tenemos en el vestíbulo del colegio un “buzón del perdón” en el que los alumnos que lo deseen pueden depositar de forma anónima sus “perdones”, de tal manera que sirva como una práctica de reflexión personal.

Simplemente hay que pensar en la persona a la que queremos perdonar o a la que queremos pedir perdón, después lo que hayamos pensado se escribe en un papel poniendo “Te perdono por…” o “Te pido perdón por…” y lo introducimos en el buzón por el lado que corresponda.

Se anima a todo aquel que lo necesite a que haga uso del buzón, está a disposición de toda la Comunidad educativa del colegio. “Sólo puede decir yo Te Perdono el que es capaz de decir yo Te Amo” (Paulo Coelho)